Porque la Radio es el arte de estar siempre cerca de la gente.
Con el fin de contar con un espacio que sea referencia de la importancia de la Radio en la Ciudad de México, se inauguró en el año 2005 La Plaza de la Radio, ubicada en Periférico y Palmas, frente al Conservatorio Nacional de Música; en un acto en el que estuvieron presentes las autoridades del Gobierno del Distrito Federal, la Delegación Miguel Hidalgo y la Asociación de Radiodifusores del Valle de México (ARVM).

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La Plaza de la Radio tiene como motivo principal El Ángel de la Creatividad, pieza que el escultor chihuahuense Sebastian elaboró como tributo a los creativos que hacen posibles los mensajes que surcan el cielo de la capital y que la Asociación de Radiodifusores entregó la ciudad para el embellecimiento del entorno urbano a través de su Presidente, Antonio Ibarra Fariña a la Delegación Miguel Hidalgo y el Gobierno del Distrito Federal.
La ceremonia de inauguración en septiembre de 2005, dio inicio con una caravana integrada por unas 40 unidades móviles de las emisoras asociadas que partieron del Ángel de la Independencia con destino al nuevo Ángel de la ciudad para terminar su ruta de promoción en San Ángel, al sur de la capital.
Este evento celebrado por todas las emisoras, que cada una en su particular estilo, hicieron tangible el hecho de que la Radio es el arte de estar siempre cerca de la gente, durante un evento que se alargó hasta entrada la tarde con actividades de promoción para los radioescuchas.
En su mensaje, el entonces Presidente de la ARVM, Antonio Ibarra Fariña destacó que la aparición de este Ángel es apenas una señal por refrendar el compromiso que los radiodifusores tienen con la comunidad: “Creemos que hacía falta un espacio que simbolizara las aportaciones que la Radio ha hecho a la vida cultural, política y económica de esta capital” agregó el también Vicepresidente y Director General de Grupo ACIR.
Productores, conductores, locutores, ingenieros, publicistas, anunciantes, mercadólogos, operadores y todos los que hacen posible el dial de AM y FM de México, merecen el reconocimiento que significa este espacio, mencionó el presidente de los radiodifusores, quien aseguró que la aparición de este Ángel es señal inequívoca de que ningún medio de comunicación tiene una relación tan estrecha con su público como la Radio.
La Plaza de la Radio es un espacio que, en sólo tres meses, dejó de ser un simple camellón para convertirse en un lugar para el disfrute de todos los capitalinos. Se trata de un proyecto en el que la ARVM ha trabajado durante dos años y que no fue posible sin la colaboración de todos los radiodifusores de la capital y las autoridades del gobierno central y delegacional.