El Instituto Federal Electoral (IFE) nunca pidió ser corregulador de la radio y la televisión. Mucho menos pensó necesaria la transmisión de más de 31 millones de spots para el presente proceso electoral. Pero el Congreso, al aprobar la reforma electoral del 2007, le dio dichas facultades y ahora tienen que rendir cuentas de los cuantiosos recursos que se les otorgaron para tales fines. Y a cinco días de las elecciones es toda una interrogante la forma en que el IFE gastó cientos de millones de pesos.
JAVIER TEJADO DONDÉ. REFORMA | Lo anterior es relevante porque mucho se ha comentado sobre el nuevo modelo de comunicación electoral en nuestro país, que otorga a los partidos políticos y a las autoridades electorales el uso de 48 minutos diarios en cada estación de radio y televisión en México para garantizar que haya equidad en las contiendas electorales.
Para asegurar que cada una de las 2 mil 77 estaciones de radio y televisión cumpliera con los 48 minutos diarios, a partidos y autoridades electorales, el IFE solicitó al erario 650 millones de pesos. Con ello, el IFE pensaba establecer 150 “Centros de Verificación y Monitoreo” (Cevem). Las erogaciones relacionadas con este sistema no terminan en dicho monto, sino también hay que tomar en cuenta lo que el IFE debe gastar mensualmente por concepto de los sueldos de las 300 personas contratadas para llevar a cabo las tareas de monitoreo en cada uno de los Cevem que instaló en las 32 entidades federativas.
Por ejemplo, al día de hoy el IFE debió de haber pautado 30 millones de promocionales. Sin embargo, el IFE es incapaz de detectar y sancionar, fundamentalmente porque el costoso sistema de monitoreo no proporciona información respecto de una gran parte del país. De hecho, se sabe que de los 150 Cevem, el sistema sólo incluye reportes de 60. Es decir, los partidos políticos no cuentan con reportes veraces de monitoreo en más de la mitad del país.
Pero incluso en el propio DF, -de donde se generan todas las señales de radio y tv nacionales- hay dudas de la capacidad de monitoreo del IFE. Esto pues en el proceso sancionador al Partido Verde, de la semana pasada, la autoridad electoral tuvo que pedir el auxilio (y los monitoreos) de la Dirección General de Radio y Televisión (RTC), de la Secretaría de Gobernación, según consta en los oficios SCG/1402 y DG/6734. De hecho, el IFE solicitó, en dos ocasiones, la información a RTC, a efecto de poder “armar” un caso contra el partido político.
Por lo anterior, bien valdría la pena preguntarse, desde el punto de vista de un análisis costo-beneficio social: ¿si los recursos asignados al IFE para cumplir con sus nuevas tareas han sido utilizados de manera eficaz? o ¿si la contratación de la empresa Grupo de Tecnología Cibernética, ganadora de un contrato por 348 millones de pesos para crear el sistema de monitoreo del IFE fue una decisión correcta?
Sobre todo porque en estos tiempos de depresión económica resulta inaceptable que se inviertan cuantiosos recursos en proyectos inoperantes que podrían haber sido mejor invertidos en atender necesidades más apremiantes de la población. O, en su defecto, haber sido entregados a RTC, que con una quinta parte del presupuesto de monitoreos del IFE, de manera permanente monitorea y regula a todas las estaciones de radio y televisión y, además, a la industria cinematográfica nacional.
MONITOREO: DERECHOS Y RESPONSABILIDADES DEL AUTOR Y MEDIO REFERIDO.
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